
Batam, Indonesia
Es una felicidad que jamás habría conocido si no hubiera obedecido la palabra de Dios.
Salmos 23
Y yo también quería acompañarla en ese camino de bendición.
Si tuviera que expresar todos aquellos momentos con una sola palabra, sería “amor”.
Yo también quiero transmitir amor y sonrisas a muchas personas con palabras cálidas que cubran las faltas de los demás.
También sentía que mis anhelos se elevaban hacia el cielo.
Cuanto más se iba impregnando el patio con el aroma del maíz cocido, más empapados quedaban mis padres por el calor y el sudor.
Todo ello es un regalo que Dios ha concedido a sus hijos para brindarles un futuro resplandeciente.