Tacloban, Filipinas
Cuando fui a la cocina, vi que todos los platos que estaban en el fregadero habían sido lavados.
Creo que lo importante no es lograr la perfección de inmediato, sino mantener el espíritu de no rendirse y seguir esforzándose.
Una sola palabra cálida ablanda el corazón.
Addis Abeba, Etiopía
Yo era alguien espiritualmente ciego; tenía ojos, pero no podía ver.
Y el color que ha penetrado profundamente no se desvanece con facilidad, sino que conserva su tonalidad original aun con el paso del tiempo.