Addis Abeba, Etiopía
Marcos 1:12-13
Yo era alguien espiritualmente ciego; tenía ojos, pero no podía ver.
En ese momento, las lágrimas brotaron de golpe.
Aunque el lugar o el entorno cambien una y otra vez, al final todas las flores ocupan un lugar en Sion y cumplen su misión.
Y el color que ha penetrado profundamente no se desvanece con facilidad, sino que conserva su tonalidad original aun con el paso del tiempo.
São Paulo, Brasil
2 Ti 2:25-26
Sal 22:24-25
Hubo un tiempo en que pensaba que yo debía ocupar el papel principal y estar siempre al frente.
“¿Dónde debo buscar a Dios? ¿Y qué será de mí si Dios no existe?”
“¿Hay algo en lo que pueda ayudarle?”
El faro nunca deja de alumbrar, lo miren o no las personas.