Hubo un tiempo en que pensaba que yo debía ocupar el papel principal y estar siempre al frente.
En 2020, en pleno auge de la pandemia de COVID-19, recibí una orden de traslado a Corea.
"Sí, aquí sin duda habrá almas destinadas a recibir la salvación."
Sion, que antes era solo dos lugares, se ha multiplicado en cientos.
No sé cuánto agradezco el haber encontrado de nuevo a mis Padres celestiales, y siento mucha felicidad de haberme reencontrado con mi madre.
Dios también me concedió la bendición de visitar Corea junto con el amigo que me condujo a Sion.