¿Ha escuchado alguna vez la expresión “hora de oro (Golden Hour)”? Es ampliamente conocida como el tiempo inicial en que se requiere una atención rápida para aumentar las posibilidades de supervivencia de un paciente de emergencia. También existe una hora dorada al tomar fotografías, y se refiere al momento en que, durante el amanecer o el atardecer, la luz se extiende de la manera más suave y tenue. Cuando el sol se encuentra en el horizonte, la luz atraviesa la atmósfera por un trayecto más largo y se dispersa, adquiriendo tonos cálidos y creando un paisaje maravilloso. Muchos fotógrafos esperan y se preparan para que llegue la hora dorada, a fin de capturar rápidamente en una fotografía ese momento de belleza impresionante.
Dios ha dicho que todo tiene su tiempo. ¿No será ahora, cuando el Padre y la Madre celestiales nos dan el agua de la vida, la hora dorada en la que debemos alumbrar rápidamente a todas las personas con la luz de la salvación? En este tiempo que Dios esperó y preparó durante mucho tiempo, no desperdiciaré ni un solo instante del valioso tiempo que me ha concedido, e incluso si es para guiar a una sola alma más hacia la salvación, dejaré hermosas huellas del evangelio.