Bookmark Menu
Palabras de bendición, palabras de amor

Un cofre del tesoro para sacar palabras de amor

oct. 20264
  • Tamaño de letra



  • Quería usar también en casa las “Palabras de Amor de la Madre”, pero se me olvidaban frecuentemente. Pensé que, si las tenía a la vista, las recordaría, así que las pegué en el refrigerador y también en la entrada de la casa, pero nada cambió.

    Después de pensarlo mucho, decidí aprovechar un juego que hacía con frecuencia cuando era pequeña: sacar papelitos de un “cofre del tesoro”. Junto con mi hija, hicimos una caja, pusimos dentro papelitos con las nueve expresiones de las Palabras de Amor y, cada mañana, sacábamos uno para usarlo como “la expresión del día”. Antes de dormir, escribíamos en nuestro cuaderno de agradecimiento algo relacionado con ella.

    El método no dio resultado desde el principio. En nuestra familia, que somos más bien noctámbulos, las mañanas siempre eran muy apresuradas. Muchos días nos levantábamos a toda prisa y salíamos hacia la escuela y el trabajo sin sacar ningún papelito. En esos días tampoco podíamos escribir en el cuaderno de agradecimiento.

    Por eso, cambiamos el método: sacábamos el papelito antes de dormir y poníamos en práctica la expresión al día siguiente. Aun así, si algún día no sacábamos ninguno, decidimos usar al menos una de las expresiones que quisiéramos usar o que se nos viniera a la mente.

    A mi hija le encantaba sacar el número 1 (“¿Cómo está usted?”). Decía que esa expresión se podía usar muchas veces durante el día.

    El día que sacó el número 6 (“Me encantaría escuchar más sobre lo que piensa”), se quedó pensando detenidamente y dijo: “Mmm, creo que esto también lo puedo hacer”. Me pareció muy tierna al verla pensar de antemano cómo podía ponerlo en práctica.

    Un día de reposo, parece que mientras yo ponía en práctica el número 9 que había sacado ese día (“Es increíble. ¡Lo estás haciendo muy bien!”), le dije a alguien de la familia: “Está bien. Lo estás haciendo muy bien”. Mi hija, que estaba escuchando detrás de mí, se dio cuenta de que había mezclado dos expresiones de la Palabra de Amor y me corrigió. Todos nos reímos mucho. Con el tiempo, hasta con solo cruzar la mirada con mi hija, me salía una sonrisa de manera natural.

    Cuando el hábito de usar las Palabras de Amor comenzó a establecerse poco a poco, un día el papelito que saqué me resultó extraño.

    Número 11: “Siempre estoy de tu lado”.

    “¿Había una expresión así?”

    Confundida, lo miré de nuevo y descubrí que lo había escrito mi hija. Pensé por un momento que quizá era algo que ella quería escuchar de su mamá, y se me llenaron los ojos de lágrimas.

    Cuando los niños se peleaban afuera, solía regañar a mi hija primero. Al pensar que quizá por eso había sentido que su mamá no estaba de su lado, me invadió el arrepentimiento.

    En cuanto abrió los ojos aquella mañana, le dije: “Mamá siempre está de tu lado”.

    Doy gracias a la Madre celestial por hacer florecer sonrisas en nuestro hogar a través de las Palabras de Amor de la Madre y por ayudarme a conocer también los sentimientos que mi hija guardaba en su corazón.

    Seguiré practicando con más dedicación la campaña de las Palabras de Amor y así construiré una familia feliz.
    0
    Marcadores
    Compartir
    주소가 복사되었어요.
    Ver más
    Atrás
    Top