Hagamos del mundo un lugar más cálido con el lenguaje del amor
may. 2026557
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Lee Min-ryu / Corea
Desde hace algún tiempo, he sentido que en la sociedad es cada vez más difícil encontrar calidez humana. Parece que nos hemos acostumbrado demasiado al individualismo: no interesarnos por los asuntos de los demás y limitarnos a cumplir en silencio solo con lo que nos corresponde.
La empresa donde trabajo no era la excepción. Entonces decidí practicar en mi lugar de trabajo las Palabras de Amor de la Madre y procurar pequeños cambios. Desde aquel día, ayudé a mis compañeros de trabajo una y otra vez, diciéndoles muchas veces al día: “¿Hay algo en lo que pueda ayudarle?”
Al principio, todos me miraban con extrañeza. Incluso podía percibir miradas que parecían decir: “¿Por qué hace tanto?”. Sin embargo, al seguir poniendo en práctica con constancia las palabras de amor, poco a poco comenzaron a producirse cambios. Los compañeros que trabajaban conmigo también empezaron a hablar con palabras de amor.
“Gracias, Lee”.
“Buen trabajo”.
“Gracias por tu esfuerzo”.
“¡Lee, eres el mejor!”
Palabras que podrían parecer insignificantes transformaron una oficina llena de individualismo en una comunidad donde todos comenzaron a cuidarse unos a otros.
Al ver cómo una sola frase podía cambiar el ambiente, mover el corazón y hacer más cálidas las relaciones, lo comprendí una vez más: si nos dijéramos más palabras cálidas, sin duda el mundo sería un lugar más cálido. ¿Por qué no hacemos entre todos un mundo más cálido con Palabras de Amor de la Madre?